🏅 Los mejores Préstamos Online – Lista Actualizada 2019!

Son multitud las empresas que ofrecen sus préstamos por internet. Basta teclear en Google “cómo solicitar un préstamo online” y encontramos multitud de webs. La mayoría de estas páginas tienen un simulador en el que podemos ver qué cuota nos saldría, dependiendo de la cantidad que pidamos y el plazo al que queremos devolver el dinero. A partir de ahí, podemos tramitar una solicitud online y la empresa nos contestará en breve.

¿Qué son los préstamos de dinero, exactamente?

En primer lugar, debemos hacer una aclaración: un préstamo de dinero y un crédito no son la misma cosa. Para no complicarlo, la principal diferencia entre un préstamo y un crédito es que, mientras que con un préstamo obtienes de una vez todo el dinero que has pedido, en un crédito puedes ir accediendo a esa cantidad en función a tus necesidades.

Pasemos pues a explicar qué es exactamente un préstamo de dinero.

Un préstamo es una operación mediante la cual una persona, física o jurídica, nos presta una determinada cantidad de dinero (denominada “principal”), sujeto a unas condiciones recogidas en un contrato firmado por las dos partes. Este tipo de operación suele estar efectuada por una persona jurídica, es decir, una empresa, generalmente una entidad financiera.

En un préstamo la persona que pide el dinero tiene la obligación de devolver ese dinero en un plazo determinado, así como pagar unas comisiones y un tipo de interés previamente acordado. Generalmente el dinero se devuelve en varios plazos, aunque también puede devolverse en un solo plazo.

El “prestamista” es la entidad que nos presta el dinero, mientras que a la persona que recibe el dinero es el “prestatario”.

¿Qué tipo de préstamos existen?

Hay diferentes tipos de préstamos, dependiendo de quién pide el préstamo o del tiempo que requiera el estudio de la operación por parte del prestamista. También nos encontramos con otros tipos de préstamos en los que la entidad financiera nos pide algún tipo de aval para prestarnos el dinero, o nos pide la nómina o la última declaración de la renta para comprobar nuestro nivel de ingresos.

A continuación, explicamos algunos tipos de préstamos.

Préstamos personales

Son préstamos de cantidades de dinero no muy grandes, que se suelen utilizar para financiar la compra de bienes, tanto tangibles como intangibles. Generalmente, a los préstamos que se conceden para la compra de bienes tangibles, como coches, grandes electrodomésticos, etc. se le llama préstamos al consumo. Los préstamos personales suelen utilizarse también para cubrir necesidades puntuales, como pagar una boda, un viaje o un máster.

Préstamos rápidos

Son préstamos en los que la cantidad de dinero prestada suele ser bastante baja y que otorgan una mayor flexibilidad a la hora de devolver el dinero. Generalmente son más caros que el resto a cambio de una mayor flexibilidad en la devolución.

Se les denomina préstamos rápidos porque la entidad que presta el dinero estudia la operación de forma bastante ágil, aprobando o denegando el préstamo en un breve espacio de tiempo.

Este tipo de préstamo suele utilizarse en situaciones en las que el prestatario tiene una urgente necesidad de obtener el dinero rápidamente.

Préstamos con ASNEF

ASNEF son las siglas de Asociación Nacional de Establecimientos Financiero de Crédito. El fichero de ASNEF es básicamente un registro de morosos, que sirve para evaluar la solvencia de una persona, ya sea física o jurídica. Así pues, si una persona va a solicitar un préstamo y dicha persona aparece en el registro de ASNEF, es muy probable que el préstamo le sea denegado, ya que la entidad prestamista dudará de la capacidad del prestatario para devolver el dinero.

Para aparecer en el fichero de ASNEF no hay que ser un gran moroso, sólo con que dejemos de pagar una factura de teléfono podemos ser incluidos. Da igual la cantidad adeudada, ya que no hay límite alguno para que nos inscriban en el fichero. Eso sí, debemos ser notificados de que hemos sido incluidos en ASNEF en un plazo máximo de treinta días. A partir de ahí, podemos pagar la deuda durante otros treinta días, siendo eliminados del fichero en diez días. Si esto no se hace, apareceremos en ASNEF durante seis años. Si posteriormente pagamos la deuda, seremos nosotros los que tendremos que notificar a ASNEF que la deuda ha sido saldada.

Por lo tanto, un préstamo con ASNEF es aquel que se le concede a una persona que aparece en el fichero de ASNEF pero que es capaz de demostrar que ha pagado la deuda, o que su solvencia ha mejorado.

Préstamos sin nómina

Los préstamos sin nómina son los que se les conceden a personas que no tienen una nómina, como autónomos, desempleados o pensionistas. Suelen ser préstamos de una cantidad muy pequeña, en torno a 300 euros generalmente, y que deben devolverse en un plazo de tiempo que difícilmente suele superar los treinta días. El coste de este tipo de préstamo suele ser muy alto. A veces, incluso aceptan préstamos a personas que aparecen en el fichero de ASNEF, motivo por el cual el coste de estos préstamos alcanza cotas elevadísimas.

Préstamos sin aval

Un aval es un contrato por el cual una tercera persona ofrece una garantía de pago del préstamo contraído por el prestatario, en caso de que este no pudiera afrontar el pago del mismo. La persona que se compromete a pagar es el avalista, mientras que el que solicita el préstamo es el avalado.

El prestamista suele pedir un aval cuando la solvencia de la persona que pide el préstamo está en entredicho, o cuando la cantidad de dinero solicitada es muy elevada.

Así pues, un préstamo sin aval es aquel que se le concede a una persona sin necesidad de que una tercera persona lo avale.

Mini Préstamos

Los mini préstamos son préstamos que se le conceden a personas de bajo poder adquisitivo, generalmente sin bienes que respalden la operación o personas que lo avalen. Suelen ser préstamos en los que la cantidad adeudad es pequeña y su aprobación o denegación se realiza de forma ágil y rápida. Normalmente, este tipo de préstamos suelen concederse para que la persona que lo pide emprenda algún tipo de actividad económica que le permita mejorar su nivel de vida y, por lo tanto, devolver la cantidad prestada.

¿Qué hace especial a un préstamo por internet?

Pedir un préstamo online tiene múltiples ventajas. Para empezar, la más obvia, lo puedes conseguir sin salir de casa. Gracias a internet, cada vez es menos usual acudir a la una sucursal de una entidad financiera a realizar cualquier trámite. Además, contratar un préstamo online nos da acceso a muchas más entidades que sólo operan en este ámbito.

Además, la gran mayoría de los préstamos que se ofrecen online son menos exigentes en cuanto a los requisitos que hay que cumplir para que la entidad nos conceda el préstamo. Como comentamos anteriormente, se pueden conseguir préstamos sin tener una nómina, algo casi imposible de encontrar en cualquier entidad financiera tradicional.

Lo mismo sucede si nos encontramos con que estamos inscritos en el registro de ASNEF. En este caso, en cualquier entidad financiera nos pedirían que demostrásemos nuestra capacidad de pago o incluso que presentásemos un aval, pero en internet podemos encontrar multitud de empresas que nos concederían el préstamo sin aval. Eso sí, a un coste mayor.

La gestión para la concesión de un préstamo online es mucho más ágil, rápida y sencilla que la tradicional. El estudio de la operación suele realizarse en el momento y en pocos minutos podemos saber si nos han concedido el préstamo.

Además, nos transfieren el dinero nuestra cuenta en muy poco tiempo, por lo que los préstamos online suelen venir muy bien en casos en los que necesitemos el dinero de manera urgente y no podamos estar esperando a que una entidad financiera tradicional estudie la operación y nos haga firmar multitud de papeleo.

Por último, las entidades que conceden préstamos online no suelen preguntar para qué queremos el dinero o en qué lo vamos a gastar. Esto, que puede parecer poco importante a priori, puede hacer que una entidad financiera tradicional nos deniegue la concesión de un préstamo, ya que pueden considerar que el gasto es superfluo o que vamos a entrar en una espiral de ritmo de vida que nos va a impedir devolver el préstamo.

¿Debería solicitar préstamos online?

Como mencionamos anteriormente, suelen pedirse para afrontar pagos urgentes que no teníamos previsto, o bien para comprar electrodomésticos, televisiones o para darnos algún capricho, como puede ser un viaje.

A la hora de solicitar un préstamo online hay que tener en cuenta varias cosas.

La principal es que no debemos endeudarnos si no vamos a poder devolver el dinero pedido. Esto es muy importante y debe aplicarse no sólo a los préstamos online, sino también a los préstamos tradicionales. Debemos tener en cuenta nuestra capacidad de pago y no pedir más dinero del que podamos devolver, ya que, sino lo que parecía ser una buena operación, puede convertirse en algo que en el futuro nos cree problemas.

Además, hemos de tener en cuenta que los préstamos online, en general, suelen tener un coste mayor que los tradicionales. Como ya hemos comentado, tienen la ventaja de que los requisitos para que nos concedan este tipo de préstamos son menores, lo que conlleva que tengan un coste mayor, debido al mayor riesgo que asume la entidad que nos concede el préstamo. Algo perfectamente comprensible.

No obstante, esto no tiene porqué ser una desventaja, ya que en muchas ocasiones nos permite acceder a un préstamo a un coste perfectamente asumible, algo a lo que en una entidad financiera tradicional no tendríamos acceso, o nos conllevaría una pérdida de tiempo considerable en comparación con la contratación online.

El tiempo es también una clave fundamental a la hora de contratar este tipo de préstamo. Al hacerlo online nos ahorramos el tener que ir a una sucursal de una entidad financiera, con la pérdida de tiempo que ello conlleva. Tiempo que podemos dedicar a otras cosas más productivas para nosotros.

Además, contratar préstamos online tiene también ventajas respecto a la contratación por teléfono. Primero porque nos ahorramos la llamada, que en muchos casos suele ser a números que tienen un elevado coste. Y segundo, porque tenemos acceso a todas las condiciones del préstamo, pudiendo leerlas con tranquilidad.

A la hora de comparar el coste del préstamo, lo mejor es fijarse en el TAE (Tasa Anual Equivalente), ya que la variabilidad de los plazos puede hacer que algo que parece más barato, sea realmente más caro en términos de TAE.

¿Cómo encontrar los mejores préstamos online?

Al igual que cuando uno va a comprar un coche o una televisión, lo principal a la hora de contratar un préstamo online es encontrar el que mejor se adapte a nuestras necesidades.

Encontrar préstamos online es muy fácil, basta con teclear en la barra del buscador de Google “préstamos online” y nos aparecen multitud de páginas con decenas de empresas que ofrecen préstamos online.

En estas páginas uno puede encontrar desde préstamos de pequeñas cantidades (hasta unos 300 euros aproximadamente) en los que apenas se piden requisitos para que nos lo concedan, hasta préstamos de cantidades de dinero que pueden alcanzar los varios miles de euros.

Además, muchas de las empresas que ofrecen préstamos online tienen en sus páginas web simuladores en los que podemos calcular la cuota del préstamo en función de la cantidad de dinero que queremos pedir y el plazo en el que lo queremos devolver.

También encontramos páginas que intentan facilitarnos la búsqueda del préstamo online que mejor se adapta a nuestras necesidades. Dentro de estas páginas encontramos los buscadores de préstamos y los comparadores. Estos nos permiten buscar los mejores préstamos online que se ofrecen, con el fin de no tener que ir buscando página a página.

Además, los comparadores, agregan toda la información de los diferentes préstamos online en una sola página web, permitiéndonos comparar los diferentes préstamos de forma rápida y sencilla.

¿Un buscador de préstamos para encontrar el mejor préstamo es útil?

Los buscadores y comparadores son muy útiles para encontrar diferentes tipos de productos que se ofrecen por internet. En el caso que nos ocupa, el de los préstamos online, no es diferente.

Los comparadores son páginas web que hacen parte del trabajo de búsqueda del préstamo por nosotros. Así pues, estas páginas recogen la información sobre multitud de préstamos online directamente de la entidad que los ofrece, presentando toda esa información después en una sola web, permitiéndonos comprar entre las diferentes ofertas de forma mucho más sencilla y rápida.

Además, en muchos casos nos permiten filtrar en función de nuestras necesidades. Este hecho es tremendamente útil, ya que nos permite enfocarnos en analizar las diferentes alternativas que más se ajustan a nuestras necesidades, sin necesidad de ir entidad por entidad buscando información y viendo si es lo que vamos buscando, o no.

Todo esto supone un ahorro de tiempo considerable a la hora de encontrar el préstamo online que mejor se adapta a nosotros. Además, los comparadores suelen mostrar la información más importante de cada oferta, facilitándonos la comparación.

A ello hay que sumarle que los comparadores muestran la información de forma homogénea, de manera que simplifican aún más la toma de la decisión final sobre qué préstamo contratar.

¿Debería fiarme siempre de un comparador de préstamos?

Como ya hemos comentado anteriormente, los comparadores son una forma sencilla y fiable de encontrar el préstamo online que mejor se adapta a nuestras necesidades.

En primer lugar, porque agrupan gran cantidad de información sobre multitud de empresas que ofrecen préstamos online. Sin este tipo de páginas, deberíamos dedicar una gran cantidad de tiempo para recabar una cantidad de información similar.

Y, en segundo lugar, porque el hecho de poder filtrar y tener toda la información valiosa presentada de forma homogénea, nos ayuda a tomar mejor la decisión, ya que muchas veces las entidades financieras utilizan términos o cláusulas que no son fáciles de comprender.

No obstante, a pesar de todas estas bondades, los comparadores también tienen sus limitaciones.

Por un lado, podemos encontrarnos con comparadores que no sean muy fiables por el hecho de que ofrecen pocas alternativas. O porque simplemente estén desactualizados, o también porque haya empresas que ofrecen préstamos online que no conocen los desarrolladores del comparador.

Por otro lado, muchas veces los comparadores ofrecen información sesgada, ya que sólo muestran información de empresas que les pagan algún tipo de canon, tarifa o comisión por aparecer en el comparador

Estos dos últimos hechos pueden hacer que la información que muestra el comparador no sea completa o cien por cien fiable, llevándonos a tomar una decisión que puede que no sea la mejor.

¿Por qué algunas entidades conceden préstamos sin aportar garantías?

Seguramente usted se habrá preguntado cómo es posible que algunas entidades ofrezcan préstamos sin pedir ningún tipo de garantía, o incluso a personas que aparecen en el registro de morosos, mientras que las entidades financieras tradicionales nos piden todo tipo de documentos para estudiar si nos conceden, o no un préstamo.

Vamos a tratar de explicarlo de una forma sencilla.

Cuando una empresa concede un préstamo está asumiendo un riesgo. A fin de cuentas, para esa entidad, conceder un préstamo es una inversión con la que espera obtener un beneficio. Y a mayor riesgo de la operación, mayor beneficio esperado.

Las garantías, como su propio nombre indica, garantizan que la entidad que presta el dinero recupere su inversión, además de unos intereses. Como las garantías minimizan el riesgo de impago, la rentabilidad exigida por el prestamista es menor. Cuantas más garantías, menor tipo de interés nos cobrarán por prestarnos el dinero.

En cambio, como hemos visto, hay empresas que no piden ningún tipo de garantía para conceder un préstamo, es más, algunas incluso conceden préstamos a personas que aparecen en registros de morosos, como el de ASNEF.

Entonces, ¿dónde está el truco? ¿por qué no piden garantías? Básicamente, estas entidades compensan el riesgo de no pedir garantías de dos formas: la primera, concediendo préstamos de cantidades no muy grandes, y la segunda, cobrando por ello unos tipos de interés mucho más altos.

De esta forma, al cobrar unos intereses muy elevados compensan el riesgo de impago. En algunas ocasiones, los tipos de interés que cobran estas entidades que no piden garantías son tan onerosos que, incluso aunque se produzca un impago de alguna cuota, la entidad ya haya recuperado el dinero prestado vía intereses. Incluso puede darse el caso en el que los intereses cobrados en operaciones que no han sufrido impagos compensen con creces los impagos de otras operaciones.

A fin de cuentas, el negocio de estas entidades es prestar dinero y obtener un beneficio por ello. Si perdiesen dinero recurrentemente se dedicarían a otra cosa.

¿Qué tener en cuenta a la hora de solicitar un préstamo?

Solicitar un préstamo no es una decisión que debamos de tomar a la ligera, ya que son muchos los factores que debemos tener en cuenta. Tener un contrato de trabajo, aportar garantías, el plazo de devolución o los intereses que debemos pagar, pueden hacer que un préstamo nos salga mucho más caro o barato.

Analiza tu situación financiera

Para empezar, tenemos que detenernos un momento y analizar fríamente nuestra situación financiera en el momento en el que decidimos solicitar el préstamo. Tenemos que conocer exactamente nuestro nivel de ingresos actual y hacer una estimación realista de nuestros ingresos futuros. Asimismo, debemos tener claro cuáles son nuestros gastos fijos, es decir, aquellos de los que no podemos prescindir.

Con ello, sabremos de forma más o menos precisa si podremos hacer frente al pago de las cuotas del préstamo, ya que incurrir en retrasos o impagos no hará sino aumentar el dinero que debemos, vía comisiones por morosidad, etc.

Pide sólo el dinero que de verdad necesitas

Otro factor a tener en cuenta es que nunca debemos pedir más dinero del que realmente vamos a necesitar. Algunas personas sienten la tentación de pedir más dinero del que inicialmente necesitaban para así darse algún tipo de capricho extra que puede terminar saliendo muy caro. Hay que tener en cuenta que, cuanto mayor sea la cantidad de dinero solicitada, mayor será la cantidad de dinero que tengamos que devolver, pues mayores serán los intereses y comisiones que genera el préstamo.

Devuelve el préstamo lo antes posible

En cuanto al plazo de devolución, debemos tener en cuenta de que cuanto mayor sea dicho plazo, mayores serán los intereses que debemos pagar, ya que la entidad que nos presta el dinero asume un riesgo mayor. Por lo tanto, conviene elegir un plazo de amortización lo más corto posible, siempre teniendo en cuenta que podamos afrontar el pago de las cuotas del préstamo sin agobios. De esta forma, el coste del préstamo será menor y nos liberaremos antes de la carga que supone.

La importancia de la TAE

A la hora de comprar el coste del préstamo, es decir, los intereses que debemos pagar, debemos utilizar la Tasa Anual Equivalente, TAE, ya que incluye los intereses y otros gastos y comisiones que debemos pagar en términos anuales.

Además, ten en cuenta que, en las entidades financieras tradicionales, en muchas ocasiones, cada vez más, supeditan la concesión del préstamo que la contratación de seguros, tarjetas de crédito o algún otro producto, lo que puede encarecer aún más el préstamo.

Intenta justificar el gasto

Aunque la mayoría de las empresas que ofrecen préstamos online no piden que se justifique para qué se pide prestado el dinero, esto no suele ocurrir cuando solicitamos un préstamo en entidades financieras tradicionales. Estas entidades suelen preguntarnos para qué queremos el dinero, ya que tienen diferentes tipos de préstamos, en función del uso que le vayamos a dar al dinero que nos prestan.

Así pues, cada producto irá enfocado a cubrir una necesidad específica: comprar un coche, pagar unas vacaciones o hacer reformas en el hogar, entre otros. Cada uno de estos préstamos finalistas tiene unas condiciones especiales, en función del destino que le vayamos a dar al dinero prestado. Es por ello que la entidad financiera podrá pedirnos algún tipo de documento (un compromiso de compra, factura, etc.) que acredite que el fin del préstamo es el que realmente hemos dicho.

Trata de evitar el dinero rápido y sin garantías

Generalmente, las entidades financieras tradicionales suelen pedir cierta información a la hora de estudiar si nos conceden un préstamo, o no. Entre la información que nos pedirán se encuentran la nómina, contrato de trabajo, o facturas y extractos bancarios en el caso de ser trabajadores autónomos.

Esto es así porque la entidad necesita evaluar el riesgo de la operación y así establecer el tipo de interés que nos va a cobrar.

Así pues, cuantas más garantías de que vamos a poder devolver el préstamo en el plazo indicado podamos a portar, menor será el riesgo de la operación y, por lo tanto, menor será su coste. Y, por el contrario, cuantas menos garantías aportemos, mayor será el coste del préstamo.

Como hemos visto anteriormente, existen un gran número de empresas que ofrecen préstamos online sin pedir garantías, e incluso nos conceden el préstamo si aparecemos en el registro de ASNEF. Esto, que a priori puede parecer una ventaja respecto a las entidades tradicionales, puede acarrearnos muchos problemas a la hora de devolver el préstamo.

Las entidades que se arriesgan a conceder un préstamo sin garantías suelen cobrar unos intereses muy elevados, lo que hace que al final tengamos que devolver mucho más dinero del que inicialmente pedimos.

Por lo tanto, hay que evitar en la medida de lo posible los préstamos rápidos y sin garantías, recurriendo a ellos sólo si necesitamos el dinero imperiosamente y con extrema urgencia.

Busque y compare

Al igual que cuando vamos a comprar un coche visitamos varios concesionarios en busca de aquel que nos ofrezca el mejor precio, o que comparamos las diferentes compañías de telefonía buscando la mejor oferta, a la hora de tomar decisiones financieras deberíamos hacer lo mismo.

Es por ello que, a la hora de solicitar un préstamo, debemos buscar entre las distintas entidades que los ofrecen, ya sean online o tradicionales, y comparar los diferentes productos que hay el mercado. Así conseguiremos encontrar el préstamo que mejor se adapte a nuestras necesidades.

Este trabajo puede ser complejo y llevarnos mucho tiempo, por lo que una opción recomendable es utilizar los comparadores que comentamos anteriormente, pues nos pueden orientar a la hora de elegir qué préstamo es el que más nos conviene en función de la cantidad de dinero que vayamos a pedir, nuestra capacidad de devolver el dinero prestado y el plazo en el que queremos hacerlo.

Como hemos visto, existen multitud de entidades que ofrecen préstamos online, que pueden ser una buena alternativa para hacer frente a gastos imprevistos o de pequeña cuantía. Las condiciones que ofrecen estas empresas son en cierto modo similares, pero es conveniente comparar y escoger la que más se amolde a nuestras necesidades.

Por último, tenga en cuenta que el coste de alguno de estos préstamos puede ser elevado, por lo que no debe pedir más dinero del que pueda devolver sin problemas.

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