Créditos urgentes: Tu crédito con respuesta inmediata!

Si estás pensando en contratar un crédito urgente… ¡Sigue leyendo! Hemos preparado la guía más completa sobre cómo contratar este tipo de créditos. Así que, si no quieres que te engañen, deberías seguir leyendo. ¡Lo que tenemos te interesa!

¿Qué es exactamente un crédito urgente?

Seguro que has escuchado hablar sobre muchos tipos de financiación, así que lo primero que vamos a hacer es explicarte qué es exactamente este del que te hablamos en este artículo.

Para ello, vamos a ver mejor qué significa el término crédito urgente para que puedas diferenciarlo de otras propuestas que existen en el mercado. Así podrás también ver mejor cómo y en qué te puede ayudar.

Pues bien, los créditos urgentes son un tipo de financiación que una entidad concede en un periodo de tiempo muy corto. Tanto es así que, una vez se solicita, suele ser aceptado y concedido en menos de 48 horas. Así de rápido.

En un plazo de entre 24 y 48 horas, el demandante podrá disponer directamente del dinero pues, una vez que la compañía concede el crédito, este le es ingresado de inmediato en la cuenta corriente en la que haya indicado que desea recibirlo.

Estos créditos que se conceden con tanta rapidez son también conocidos como créditos al instante. Independientemente del nombre, son muy útiles sobre todo en el caso de tener un imprevisto al que hay que hacer frente de forma inminente.

Lo fundamental de este tipo de créditos urgentes es que la entidad los concede sin hacer ningún tipo de pregunta. Es decir, no es necesario que el demandante tenga que justificar para qué quiere o necesita el dinero ni en qué se va a emplear.

Asimismo, no se suelen establecer requisitos demasiado estrictos, tales como avales o documentación extra. Las garantías no suelen ser, por lo tanto, un impedimento para poder acceder a ellos.

Eso sí, los intereses que se establecen para su devolución suelen ser un poco más altos que los intereses de otro tipo de préstamos. No obstante, esto es lo habitual, ya que son créditos que se ofrecen muy rápido y sin pedir demasiadas garantías, por lo que la entidad asume un riesgo mayor.

¿Para quién están pensados los créditos urgentes?

Los créditos urgentes están pensados para todo tipo de perfiles, pues cualquiera es susceptible de verse en la situación de tener que afrontar un pago inesperado que le haga temblar sus cuentas.

Por ejemplo, puede suceder que te quedes sin liquidez por distintos motivos: un retraso en el cobro de la nómina, deudas de clientes, un pago imprevisto… Y todo esto puede coincidir con que llegue el momento del pago de tu hipoteca, de los suministros o de cualquier otra factura que haya que pagar rápidamente.

Puede acontecer también que tengamos un problema en casa que nos haga precisar de un dinero rápido para hacer frente al coste de una reparación, como la rotura de una tubería o cualquier tema relacionado con la instalación eléctrica.

Los accidentes también son situaciones que llegan sin que las hayamos previsto y que nos puede requerir la necesidad de disponer de liquidez. Es el caso de la reparación del coche, en caso de que se nos estropee y necesitemos tenerlo arreglado cuanto antes.

Tanto en estos casos como en otros tantos escenarios que pueden acontecer, es de gran utilidad poder disponer de un crédito urgente. Este servirá de desahogo y supondrá una inyección de aire para nuestras cuentas.

En suma, los créditos urgentes están pensados para poder solucionar un problema puntual de liquidez. Así que, si te ves en esta tesitura y no sabes adónde acudir para resolverlo, este tipo de financiación puede ser una buena alternativa.

¿Deberías pedir un crédito urgente para pagar otras deudas?

Este es otro de los escenarios en los que solicitar un crédito urgente nos puede venir muy bien. En ocasiones, acumulamos una o varias deudas que necesitamos devolver de forma urgente o que nos están descuadrando las cuentas.

Por eso mismo, un crédito urgente puede ser una forma de unificarlas para tenerlas bajo control. Es decir, podemos utilizar la fórmula del crédito urgente como una vía de refinanciación para tener todas las cuotas unidas en una sola.

Así evitaremos pagar excesivos intereses del resto de deudas y, cómo no, ganaremos en tranquilidad, ya que solo tendremos que reembolsar una única cantidad mensual a la entidad con la que cerremos la operación.

La cuantía, además, podrás acordarla con la compañía para tu comodidad. Estas suelen ofrecer la posibilidad de que establezcas los pagos como mejor te venga, pues así evitas tener problemas para llegar a fin de mes.

En este sentido, es recomendable hacer bien las cuentas y previsiones de ingresos y gastos para los próximos meses. Así no correremos riesgos innecesarios y nos aseguraremos de poder pagar el crédito en el plazo establecido.

¿Cuáles suelen ser las características de los créditos urgentes?

Una de las características principales de los créditos urgentes respecto a otro tipo de créditos es la inmediatez. Esta es, sin lugar a dudas, la principal ventaja que ofrece este modelo de financiación respecto a otro tipo de productos.

Esto es algo que ha seducido a muchos usuarios, ya que los bancos suelen tardar mucho en dar respuesta a las demandas de financiación. En primer lugar, por las rígidas condiciones que suelen requerir al cliente y, en segundo lugar, por los amplios plazos de resolución de la concesión.

A esto se suma que, una vez hechos todos los trámites, conseguida y aportada toda la documentación y seguidos todos los pasos que el banco indica para poder dar un crédito, finalmente la respuesta puede ser negativa.

En este caso, la persona habrá perdido un tiempo muy valioso, sobre todo si necesita disponer del dinero con urgencia para hacer frente a un pago importante. Por todas estas razones, han surgido en los últimos años con gran fuerza este tipo de créditos urgentes.

En el caso de los créditos inmediatos, todo este proceso se reduce a apenas unas horas. Tanto si el crédito le es concedido como si no, el demandante lo sabrá en un plazo máximo de 24 a 48 horas.

Esto es gracias a internet, ya que las entidades crediticias han desarrollado infraestructuras propias para dar este servicio de la forma más ágil posible. De este modo, el usuario puede acceder a su web y seguir unos sencillos pasos desde casa, sin necesidad de desplazarse y a cualquier hora del día.

La cuantía que se establece en los créditos urgentes es otra de las diferencias con respecto a otro tipo de financiación. Estos suelen ser de entre 500 y 10000 euros, aunque la cantidad variará dependiendo de la entidad en cuestión.

Cada una de ellas establece unos mínimos y unos máximos para ofrecer en este tipo de crédito. Esto está pensado para que la persona que lo solicite pueda hacer frente a un pago puntual, pero no están pensados para hacer una compra de productos más caros y que impliquen una inversión mayor.

En cuanto a la devolución de los créditos urgentes, estos llevan consigo asociados unos intereses. El importe de los mismos es más elevado que el de otro tipo de créditos que se ofrecen, por ejemplo, en otro tipo de productos financieros.

Esto es habitual, ya que la compañía ofrece un dinero de forma muy rápida y asume un elevado riesgo al ofrecer este dinero. Por esta razón, como es normal, el interés es un poco más alto.

¿Qué requerimientos tienen los créditos urgentes?

Como ya hemos mencionado anteriormente, los créditos urgentes no suelen requerir unas condiciones demasiado estrictas. Esta es una de las diferencias más importantes con respecto a otro tipo de financiación. Las entidades que ofrecen créditos urgentes suelen establecer unas condiciones mínimas.

No obstante, esto no quiere decir que no sea necesario cumplir unos requisitos. Uno de ellos es, por supuesto, ser mayor de edad en el momento de solicitar el crédito urgente. Algunas incluso solicitan que se sea no solo mayor de 18, sino mayores de 21 años.

La edad ha de ser acreditada con el documento nacional de identidad. Así, la persona ha de residir en el país en el que está solicitando el crédito urgente y poder demostrar mediante este documento que supera la edad necesaria para poder acceder a esta financiación.

También habrá que completar un breve formulario indicando los datos personales de la persona que realiza la solicitud. Este modelo se puede descargar o completar directamente a través de la web de la compañía.

En cuanto a documentación, la entidad crediticia suele solicitar que se adjunte algún documento que corrobore que se dispone de ingresos recurrentes. Estos pueden provenir de la nómina, o bien de otro tipo de fuentes, tales como una pensión.

Muchas de ellas exigen que el solicitante no esté dado de alta en ningún listado de morosidad, como puede ser el caso de ASNEF. De esta forma, evitan conceder financiación a personas con un mal historial crediticio.

Estos documentos son los comunes a la mayoría de entidades, aunque hay también algunas que puede que demanden alguna información extra, así como otras que sí que conceden créditos con ASNEF.

Más allá de la información que exponemos aquí, hay también compañías que exigen que el demandante de crédito urgente no tenga problemas con adicciones. Es el caso de la ludopatía, por ejemplo.

De esta forma se aseguran de no estar contribuyendo a alimentar un problema aún mayor para la persona. Aun así, estos son casos excepcionales y la entidad no tiene por qué responsabilizarse del uso que cada cual haga del dinero que se le concede en este crédito.

Por último, y en caso de no disponer de documentación suficiente para acreditar la solvencia económica del demandante, es posible que la compañía solicite un aval. Se trata sí de una manera de poder garantizar el cobro de los importes establecidos.

¿Cuál es el proceso de obtención de un crédito online urgente?

Para solicitar un crédito urgente la respuesta más fácil y rápida es internet. Las compañías que ofrecen este tipo de créditos suelen ofrecer muchísimas facilidades para poder hacer la solicitud en apenas unos minutos.

Lo primero que has de hacer es acceder al portal web de la entidad e informarte bien de cuáles son los requerimientos concretos que se piden para poder solicitar el crédito urgente y recibirlo cuanto antes.

Para ello debes tener en cuenta todo lo que te hemos contado anteriormente y preparar los documentos que con toda seguridad te serán solicitados. De este modo, teniendo todo listo, solo tendrás que seguir los pasos que se indican y completar la solicitud.

No obstante, antes de tomar decisiones como el plazo de devolución y la cuantía de las cuotas, es importante tener en cuenta la situación en la que estamos y cómo nos viene mejor devolverlo para que no nos suponga un problema todos los meses.

Respecto a esto, la parte positiva es que podremos hacer el cálculo de forma rápida, ya que este tipo de empresas ofrecen herramientas para que podamos hacer el cálculo incorporando los intereses asociados a la devolución.

De este modo nos será muy fácil saber cuánto tardaremos en devolver el importe del crédito y los gastos asociados. Y, sobre todo, podremos indicar la cuantía exacta con la que nos sintamos más cómodos para que la devolución del crédito no nos resulte una incomodidad.

Lo mejor de todo es que podrás pedirlo cuándo y dónde estés sin necesidad de desplazamientos. No importa si estás en casa, sentado en el sofá de noche, ya que a través de tu smartphone podrás hacer todos los trámites sin perder ni tiempo ni energías. ¡Así de fácil!

Como puedes ver, la idea de contratar un crédito urgente es muy buena para multitud de situaciones diferentes. Eso sí, deberías hacerlo con cabeza y teniendo en cuenta todo lo que hemos mencionado en esta guía… ¡que esperamos que te haya resultado útil!