Préstamos rápidos sin papeleos: Todo lo que debes saber en 2019

Si lo que queremos son respuestas rápidas cuando solicitamos un préstamo, sólo tenemos que entrar en internet y buscar en Google “Préstamos rápidos sin papeleos” y nos aparecerán muchas páginas web de empresas que ofrecen este tipo de préstamos.

¿Qué son exactamente los préstamos rápidos?

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que un préstamo y un crédito, aunque se parecen, no son lo mismo. Es muy frecuente que ambos términos se confundan, ya sea en una conversación informal, en prensa, o incluso entre profesionales del sector financiero.

En un préstamo, la entidad que nos presta el dinero nos lo ingresa todo de golpe en nuestra cuenta corriente, teniendo que devolver el dinero mediante cuotas en un plazo determinado. Por el contrario, en un crédito, la entidad que nos lo concede pone el dinero a nuestra disposición para que dispongamos de él conforme lo vayamos necesitando, durante un determinado plazo.

Por lo tanto, un préstamo es una operación en la que una entidad financiera presta una cantidad de dinero a una persona, física o jurídica, que ha de devolver el dinero antes de que finalice el plazo acordado.

Los préstamos rápidos son aquellos cuyo dinero recibimos en un espacio de tiempo muy breve. Lo más frecuente son los préstamos rápidos online. En este tipo de préstamos todos los trámites se hacen por internet, el envío de la solicitud y la recepción de la aprobación. Con ello evitamos tener que pasar largo tiempo en una entidad bancaria dando información y rellenando documentos.

En la mayoría de estos préstamos rápidos sin papeleos la cantidad de dinero que nos prestan es pequeña, pues rara vez alcanza los 1.000 euros. No obstante, esta cantidad puede aumentar si ya hemos sido clientes de la entidad financiera con anterioridad y hemos devuelto los préstamos sin incidencias.

Otra característica común de estos préstamos rápidos es que suelen ser más caros que los préstamos normales, ya que el riesgo para la entidad que los concede es mayor. Por este motivo, nos suelen cobrar unos intereses y comisiones más elevados.

Los préstamos rápidos tienen la ventaja de que no tienes que dar explicaciones sobre la finalidad de la operación, es decir que no tiene que dar explicaciones de para qué quieres el dinero. Lo puedes utilizar para comprarte un patinete, irte de viaje, muebles, lo que quieras. También se puede usar para algún gasto imprevisto a fin de mes. A veces no es para capricho, sino una necesidad urgente.

Para solicitar este tipo de préstamos basta con rellenar unos formularios en la página web de la empresa y esperar respuesta. Si es favorable, firmaras la solicitud y en breve recibirás el dinero en tu cuenta.

La oferta de préstamos rápidos sin papeles

Todas o casi todas estas empresas nos ofrecen la posibilidad de poder elegir el préstamo que más nos interese, mediante unos simuladores donde poniendo los datos de capital y plazo de pago sabremos el coste y demás condiciones de la operación.

Estas empresas financieras nos están ofertando gran variedad de productos, créditos, préstamos, leasing, renting, etc., adaptables a las necesidades de cada persona. Todas ellas tienen sus simuladores para que puedas saber el coste de la operación y el tiempo de amortización.

Además, hay otras herramientas para poder analizar y encontrar la operación más idónea y adaptable a nuestra necesidad, estas son los buscadores y comparadores de operaciones.

Los préstamos rápidos o urgentes son los que se gestionan de forma inmediata. Son aquellos que, una vez hayamos cursado la solicitud, en breve recibiremos respuesta.

Préstamos podemos encontrar de varios tipos y que se adapten a nuestra necesidad. Según la entidad que los ofrece nos pueden exigir más o menos documentos o más o menos información. Siempre será para justificar la capacidad de devolución y la solvencia de la persona solicitante.

Hay entidades que ofrecen préstamos sin nómina, sin avales, sin ningún tipo de garantías e incluso estando en ASNEF. Estos préstamos por supuesto son mucho más caros que un préstamo que nos pueda ofrecer una entidad convencional, cualquier banco. Debido a la rapidez con la que los autorizan, el importe que no suele ser elevado y el plazo de devolución que será corto.

 

¿Qué tipos de préstamos urgentes existen?

En las webs de las entidades financieras encontramos toda la variedad de préstamos urgentes o rápidos, así como las condiciones de cada uno de ellos. Normalmente estos préstamos los encontramos online, ya que las entidades bancarias suelen demorar más la resolución de las operaciones y son mucho más exigentes con la información y todo el papeleo.

Estas operaciones urgentes o rápidas se diferencian de un préstamo normal concedido en una entidad convencional en que, son más costosas, el interés es más alto al igual de todas las comisiones, es por eso que la Tasa Anual Equivalente (TAE) es más elevada.

Otra característica de este tipo de préstamos es que el importe suele ser de poca cantidad y los plazos de pago cortos.  El tener que pagar más por este tipo de operaciones es también por el riesgo que conlleva, sobre todo las sin nómina, sin garantía o con ASNEF.

Existen varios tipos de préstamos urgentes dependiendo de las características del mismo o de la persona que lo solicita. Así pues, podemos encontrarnos con préstamos con ASNEF, préstamos sin aval, sin nómina o sin papeleos.

Préstamos rápidos con ASNEF

ASNEF es la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito, su fichero es el registro de morosos. Este fichero nos dice que la persona, física o jurídica, que aparece en él puede tener una deuda pendiente. En ocasiones esta deuda está saldada, pero a la persona no le han dado de baja en el fichero.

Estos datos informativos son los que utilizan en primer lugar las entidades financieras y prestamistas para analizar la solvencia de las personas que les solicitan cualquier préstamo. En estos listados aparece si hay dudas pendientes de recibos de luz, agua, telefónica o de cualquier financiera.

Cualquier persona puede aparecer en los ficheros de ASNEF, es suficiente que tengamos pendiente de pago cualquier recibo, como por ejemplo el de la luz, una tarjeta de crédito, recibo de telefónica, etc., sin necesidad de que el montante de la deuda sea muy elevado.

Es necesario que nos informen de que aparecemos en los ficheros como morosos en 30 días. En ese caso tendremos también treinta días para gestionar el pago de la deuda, eliminándonos del registro en diez días. Si no fuese de esta manera, seguiremos en los listados 6 años, salvo que saldemos nuestra deuda y hagamos una notificación por correo a ASNEF.

Así pues, un préstamo rápido con ASNEF, es un préstamo que se concede a personas que aparecen en el registro de morosos de ASNEF. Además, si nos centramos en los préstamos rápidos con ASNEF, nos encontraremos con que generalmente serán concedidos por entidades que operen únicamente por internet, lo que agiliza mucho los trámites para la concesión del préstamo.

Al aparece nuestro nombre en fichero de ASNEF, es muy probable que no podemos acceder a préstamos de grandes cantidades de dinero. Esto influirá, además de en la cantidad solicitada, en el vencimiento de la operación, que será menor que en un préstamo normal.

Otro aspecto clave es que estos préstamos difícilmente los podemos encontrar en entidades financieras tradicionales, por lo que si necesitamos un préstamo rápido y estamos incluidos en el registro de morosos de ASNEF tendremos que recurrir a una entidad que opere por internet.

Préstamos rápidos sin nómina

La nómina es el documento que demuestra los ingresos que una persona percibe mensualmente. Las entidades financieras tradicionales normalmente suelen pedir las tres últimas nóminas, con el fin de evaluar nuestra situación financiera y solvencia, comprobando además que realmente estamos en activo.

Cuando hablamos de personas sin nómina no nos referimos sólo a los desempleados, sino también a jubilados y autónomos. Todos ellos pueden demostrar que tienen unos ingresos recurrentes con los que devolver el préstamo, ya sea una prestación por desempleo, una pensión, o facturas y declaraciones de IVA en el caso de los autónomos.

Los préstamos rápidos sin nómina suelen ser de poca cuantía y más caros que los préstamos normales o con nómina. No obstante, este mayor coste del préstamo no tiene porqué ser un freno a la hora de solicitarlo, pues puede que sea la única alternativa que tengamos ante un gasto imprevisto o una urgencia.

Préstamos rápidos sin papeles

Los préstamos rápidos sin papeles son aquellos en los que la burocracia y el papeleo a la hora de solicitar un préstamo es mínimo, o en algunos casos, totalmente inexistente.

Todo aquel que ha solicitado alguna vez un préstamo en una entidad financiera tradicional es consciente de la cantidad de tiempo que se pierde haciendo los trámites para la solicitud, la cantidad de documentación que hay que aportar y el gran número de papeles que hay que firmar. Afortunadamente, la tecnología está haciendo que todos estos procesos se simplifiquen.

Los préstamos rápidos sin papeles suelen estar concedidos por empresas que prestan sus servicios únicamente a través de internet, obteniendo toda la información necesaria para la solicitud y estudio del préstamo a través de los formularios que se rellenan en la página web de la entidad.

Estas empresas prestamistas tienen una buena calificación concedida por sus usuarios. Quiere decir que son empresas ágiles y eficientes a la hora de conceder los préstamos. Actualmente lo que menos nos interesa es perder tiempo con la burocracia. Necesitamos agilidad en nuestros trámites y resoluciones rápidas a nuestros proyectos.

Puede darse el caso de que nos encontremos con entidades que nos pidan que instalemos algún tipo de software en nuestro ordenador personal o teléfono móvil, con el fin de que puedan acceder a nuestros movimientos bancarios para así analizar nuestra solvencia.

Ni que decir tiene que, para darle permiso a una entidad para que acceda a nuestros datos y movimientos bancarios, tenemos que tener la total seguridad de que la empresa en cuestión es fiable. En cualquier caso, si nos piden instalar cualquier aplicación para estudiar nuestros datos bancarios, debemos actuar con muchísima precaución y, ante la más mínima sospecha, no instalar ningún software.

Préstamos rápidos sin aval

Los préstamos rápidos sin aval son aquellos que se conceden sin necesidad de que la persona que solicita el préstamo aporte ningún aval que garantice la devolución del dinero en caso de que el prestatario no pueda hacer frente al mismo.

Un aval es un contrato mediante el cual una tercera persona garantiza que el avalista se hará cargo de la deuda en caso de que la persona titular de la deuda no pueda hacerse cargo de devolver el dinero.

El avalista suele ser una persona, familiar o amigo, de confianza que se hará cargo del pago de la deuda en caso de que el prestatario no pudiese. Esta persona es elegida por tener una estabilidad económica, demostrar ingresos y un patrimonio suficiente para garantizar el cumplimiento del contrato de préstamo.

Generalmente, los avales se piden cuando la solvencia de la persona que está pidiendo el préstamo está en entredicho. También puede darse el caso de que nos pidan un aval si la cantidad de dinero que estamos pidiendo prestado es muy grande y la entidad prestamista no está segura de que seamos capaces de devolverlo por nuestros propios medios.

No obstante, si una persona tiene suficiente solvencia, podrá conseguir un préstamo sin aval. Esto quiere decir que generará suficientes ingresos y tendrá suficientes garantías para atender sus obligaciones de pago en el tiempo acordado y sin necesidad de que un tercero garantice la operación.

¿Se pueden conseguir préstamos en 10 minutos?

Hay ocasiones en las que nos vemos en apuros para realizar algún pago urgente u otras necesidades que pueden surgir. En estos casos es importante poder conseguir financiación rápida.

Gracias a las entidades financieras que ofrecen préstamos online se pueden conseguir préstamos en 10 minutos.

Estos préstamos suelen ser de cantidades pequeñas de 100 hasta 300 euros y su plazo de devolución o vencimiento suele ser de 30 días. Para conseguirlos hay que rellenar un formulario, enviarlo y esperar respuesta, que suele ser rápida.

Si la entidad financiera que ha recibido tu solicitud la estima viable, la resolución es inmediata y el dinero lo puedes tener ingresado en cuenta el mismo día. Incluso en pocos minutos si tenemos cuenta corriente en la misma entidad.

Los préstamos online son muy rápidos, a diferencia de los solicitados a entidades bancarias que suelen exigir gran cantidad de información para el estudio de la operación. En los préstamos online basta con cumplimentar un formulario, sin muchos requisitos, sin tener que acompañar documentos, sin nómina, sin pensión, sin garantías e incluso hasta con ASNEF.

Existen muchas entidades que nos ofrecen este tipo de financiación. Hay que buscar y comprar la que más se adapte a nuestra necesidad.

Por la rapidez en la que se conceden estos préstamos y por la flexibilidad en su devolución, son operaciones bastante caras.  Los intereses son altos igual que las comisiones. Este tipo de operaciones suelen tener una TAE muy elevada.

¿Qué condiciones suele haber al pedir un préstamo rápido?

En la mayoría de los casos, las condiciones de los préstamos rápidos suelen ser peores que las de los préstamos normales, ya que son operaciones de mayor riesgo para las entidades que nos prestan dinero.

En primer lugar, nos encontraremos con comisiones y tipos de interés más elevados, lo que se traducirá en que acabaremos devolviendo bastante más dinero del que inicialmente nos han prestado. Para comprobar esto basta comparar la TAE que se cobra en este tipo de préstamos con la de un préstamo personal normal.

Por otro lado, también nos enfrentaremos a plazos de devolución más cortos y exigentes, pues las entidades quieren asegurarse de que devolvamos pronto el dinero, sin dar tiempo a que nuestra situación financiera pueda empeorar.

Por último, la cantidad de dinero que se suele conceder en estos préstamos es pequeña, pues en la mayoría de los casos no superan los 1.000 euros.

¿Y cuáles son los requisitos para pedir un préstamo urgente?

Los requisitos para que nos concedan un préstamo rápido no difieren mucho de los que hay que cumplir para solicitar un préstamo normal.

En primer lugar, debemos ser mayores de edad, es decir, tener los 18 años ya cumplidos. Puede darse el caso de que, en algunas entidades, no exijan tener 21 años para concedernos el préstamo. También podemos encontrarnos con que haya una edad máxima para solicitar el préstamo urgente. Normalmente este límite de edad oscila entre los 65 y los 70 años.

Obviamente, es necesario estar en posesión del Documento Nacional de Identidad (DNI) y que este esté en vigor, ya que será necesario para identificarnos y realizar todos los trámites de concesión del préstamo. Algunas entidades conceden también préstamos a personas extranjeras que tienen su residencia legal en España. Estas personas deberán aportar el pasaporte o el NIE.

En relación con lo anterior, en la mayoría de los casos, aunque tengamos la nacionalidad española, deberemos acreditar que también somo residentes en España para que nos concedan el préstamo.

También es necesario, como es lógico, que tengamos una cuenta corriente activa en la que aparezcamos como titulares de la misma, ya que es ahí donde nos ingresarán el dinero del préstamo una vez que este sea concedido.

Además, deberemos demostrar que disponemos de unos ingresos recurrentes que sean suficientes para ir pagando las cuotas del préstamo hasta que este sea totalmente amortizado.

Como hemos visto anteriormente, tener una fuente de ingresos recurrente no quiere decir que tengamos que ser perceptores de una nómina para que nos concedan el préstamo, pues también se conceden préstamos a jubilados, desempleados y autónomos.

A los jubilados se les pedirá que presenten su pensión y a los desempleados que acrediten que están cobrando algún tipo de prestación o ayuda por desempleo. En lo que a los autónomos se refiere, tendrán que presentar facturas y las declaraciones trimestrales de IVA para demostrar que su actividad genera ingresos suficientes para devolver el préstamo.

En último lugar, siempre tendremos que aportar una dirección de correo electrónico y un número de teléfono móvil activo para que la entidad que nos concede el préstamo pueda contactar con nosotros.

¿Me conviene utilizar un préstamo urgente de este tipo?

Para ver si nos conviene un préstamo urgente, o no, tenemos que actuar igual que si nos dispusiésemos a pedir un préstamo “normal”.

En definitiva, estamos recurriendo a este tipo de préstamos porque nos ha surgido alguna necesidad urgente de liquidez y en nuestra entidad financiera habitual quizá no sean los suficientemente rápidos a la hora de concedernos el préstamo, pero eso no quiere decir que debamos tomar decisiones a la ligera.

En primer lugar, debemos de tener meridianamente claro es que, bajo ninguna circunstancia, debemos endeudarnos si no vamos a ser capaces de devolver el préstamo. Así pues, lo primero que tenemos que hacer es evaluar nuestra capacidad de pago de las cuotas del préstamo y pedir sólo el dinero que vamos a ser capaces de devolver, ni un céntimo más.

Si no hacemos esto, entraremos en una corriente de deudas que acabarán por ocasionarnos grandes problemas financieros.

Hemos de tener en cuenta que los préstamos urgentes conllevan mayores riesgos para las entidades que los conceden, pues la rapidez con la que estudian las operaciones hace que sean menos exigentes a la hora de prestar dinero que las entidades financieras tradicionales.

Esto lleva asociado que el tipo de interés que cobran las entidades por este tipo de préstamos sea considerablemente mayor que el de un préstamo personal normal, lo que redundará en un mayor coste del préstamo, provocando que la cantidad de dinero que debemos devolver sea mayor.

En cualquier caso, lo anterior, no tiene porqué ser una desventaja. En ocasiones deberemos verlo como un coste al que tenemos que hacer frente si tenemos la necesidad imperiosa de acceder a un préstamo rápido.

Como ya hemos comentado, los trámites en las entidades financieras tradicionales son mucho más lentos y los estudios de riesgo mucho más exhaustivos, lo que hace que el periodo de estudio para la concesión del préstamo sea considerablemente más largo.

En todo caso, lo que siempre tenemos que hacer es buscar y comparar, no quedándonos con la primera opción que encontremos. Debemos comparar, pues las condiciones entre las diferentes entidades pueden variar ostensiblemente.

Para comparar el coste de un préstamo, lo mejor y más efectivo es fijarse en la Tasa Anual Equivalente (TAE), ya que en ella están recogidos todos los costes del préstamo, es decir, todas las comisiones y el tipo de interés del mismo. Por lo tanto, de forma sencilla podremos ver qué préstamo es más barato. A menor TAE, menor coste del préstamo y menos dinero tendremos que devolver.

¿Cuáles son las ventajas de contratar préstamos por internet?

Contratar préstamos por internet tiene muchas ventajas. La primera que se nos viene a la cabeza es la comodidad, ya que podemos hacerlo desde nuestro teléfono móvil u ordenador, sin salir de casa. Además, contratar préstamos por internet nos permite tener acceso a una gran variedad de entidades que sólo trabajan por internet, sin tener que restringirnos a las entidades financieras que tengamos en nuestro pueblo o ciudad.

A ello hay que sumarle que muchos de los préstamos que se ofertan por internet son mucho menos exigentes en cuanto a los requisitos que nos piden para concedernos el préstamo.

Además, la operativa para la solicitud y posterior concesión de un préstamo online es mucho más ágil, rápida y sencilla que en una entidad financiera tradicional. A lo que hay que añadir que la cantidad de documentación exigida es mínima y el papeleo casi inexistente.

¿Dónde puedo conseguir los mejores préstamos rápidos?

Encontrar préstamos rápidos es muy sencillo, pues con entrar en Google y poner “préstamos rápidos” en la barra de búsqueda, nos aparecen decenas de páginas con información sobre préstamos rápidos de diferentes tipos.

Por un lado, encontraremos los llamados buscadores o comparadores de préstamos, que no son otra cosa que páginas web que reúnen información sobre los diferentes préstamos que se ofertan online. Son tremendamente útiles, pues en una sola página encontramos toda la información relevante sobre los préstamos, haciendo que sean fácilmente comparables.

Por otro lado, encontraremos las páginas web de las entidades que ofrecen estos tipos de préstamos. En ellas encontraremos las características de dichos préstamos, así como simuladores en los que podremos calcular el coste del préstamo, dependiendo del dinero que queramos pedir prestado y el plazo en el deseemos devolverlo.

En las entidades financieras tradicionales también podemos conseguir préstamos rápidos. Estos son una serie de préstamos llamados preconcedidos. Estos préstamos se los conceden a clientes con una cierta trayectoria en la entidad. Los calculan en base a saldos medios, ingresos mensuales, que no aparezcan en ficheros de morosos, profesión y otras características.

¿Es recomendable utilizar un comparador o buscador de préstamos urgentes?

Los comparadores y buscadores son páginas webs en las que se acumula toda la información de las entidades financieras sobre todo tipo de préstamos. Son de gran utilidad porque encontramos toda la información deseada sobre lo que buscamos y así poder comprar los distintos préstamos y sus condiciones.

Los compradores son páginas web que se dedican a hacernos la vida más fácil a la hora de encontrar un préstamo rápido. Estas páginas recogen toda la información, los requisitos y las características de los préstamos que las entidades financieras y no financieras ofrecen por internet y los muestran todos a la vez en una misma página web, permitiéndonos acceder a un volumen considerable de información sin tener que ir visitando multitud de páginas web.

El poder utilizar toda esta información, de forma conjunta y homogénea, ayuda considerablemente para tomar la decisión más acertada a la hora de contratar un préstamo.

Otra ventaja de los comparadores de préstamos online es que nos permiten filtrar en función de las necesidades que tenemos en ese momento. Con esto logramos que sólo nos muestren aquellos préstamos que vamos a tener una alta posibilidad de contratar.

¿Son fiables estos buscadores de préstamos rápidos?

Pero no todo son ventajas en los buscadores o comparadores, veamos.

Los comparadores, según las alternativas que nos ofrezcan y según que puedan estar más o menos actualizados, pueden tener una información algo limitada y su fiabilidad verse algo reducida.

Para asegurarnos de que estamos eligiendo la operación con datos correctos, una vez que tengamos toda la información, deberemos ir a la página de la entidad que lo oferta y comparar todas las condiciones. Esa será la única forma para saber si el comparador está actualizado.

También hemos de tener en cuenta que los comparadores son también un negocio y que, por lo tanto, intentan ganar dinero. Así pues, hay comparadores que muestran una información reducida o incompleta debido a que sólo muestran la información de la empresa que paga un cierto canon, comisión, tarifa, etc., por estar en el comparador.

Para una empresa confeccionar una página web con un comparador le supone un esfuerzo importante en dinero y tiempo. Por lo que es lógico que por ello obtenga algún beneficio.

Por eso es importante cuando vayamos a tomar una decisión que la información que recibamos sea fiable y completa. Es por lo que tenemos que buscar comparadores que nos muestren una gran cantidad de alternativas. Cuanta más información tengamos, mejor podremos analizar qué es lo que más nos conviene.  Buscaremos comparadores en los que aparezcan gran variedad de préstamos para poder obtener una información fiable.

¿Cuáles son las mejores entidades financieras de préstamos rápidos?

Hay muchas entidades financieras que nos pueden ofrecer préstamos rápidos, sólo dependerá de nuestras necesidades. Todos y cada uno de nosotros somos muy diferentes y tenemos necesidades diferentes. Estas necesidades hacen también diferente el tipo de operación que vayamos a solicitar.

Por eso las entidades financieras tienen productos muy variados para poder solicitar según las características de la persona que lo solicita.

Puede darse el caso de que anteriormente una entidad financiera nos haya concedido un préstamo en buenas condiciones, pero que ahora, cuando volvemos a necesitar otro préstamo, esas condiciones no sean las mejores, por distintas circunstancias. Por este motivo, debemos buscar y comprar hasta encontrar el préstamo que más nos conviene.

Es importante que tengamos varias webs donde poder informarnos y elegir lo que más nos convenga. Internet es una herramienta muy útil para todos estos trámites y donde podemos encontrar casi todo lo que necesitamos.

A la hora de buscar un préstamo rápido debemos de actuar de igual forma que cuando vamos a comprarnos un teléfono móvil nuevo, por ejemplo. Hemos de estudiar las diferentes alternativas que hay disponibles en el mercado, hasta dar con el préstamo que mejor se adapta a nuestras necesidades actuales y que esta sea en las mejores condiciones de coste y plazo nos ofrezca.

Y eso es todo. Creo que esta guía para contratar préstamos rápidos sin papeleos habrá resuelto todas las dudas que pudieras tener. Al menos, ese ha sido nuestro objetivo: Que no te engañen y que puedas conseguir las mejores condiciones al recibir tu préstamo.