🏅 Mini créditos rápidos: Los mejores 2019!

¿Estás pensando en contratar un mini crédito rápido? Con estas cosas hay que ir con cuidado, porque estamos hablando de dinero. Así que nuestra recomendación es que eches un vistazo a esta guía… ¡Así evitarás que te engañen porque estarás bien informado!

¿Qué es exactamente un mini crédito rápido?

Como su propio nombre indica, un mini crédito rápido es un crédito de pequeña cuantía que se da de forma rápida, sin necesidad de esperar mucho tiempo ni de llevar a cabo demasiados papeleos. Además, en los últimos tiempos, estos mini créditos se ofrecen de forma fácil por internet.

De hecho, no tienes más que hacer una breve búsqueda en Google para comprobar que existen multitud de páginas que hablan de ellos, y multitud de entidades financieras que los ofrecen. Es normal, es una solución muy útil para todos los que participan de la transacción.

Tienes que tener en cuenta, no obstante, que estos mini créditos no son créditos de miles de euros. Generalmente, oscilan entre las pocas decenas de euros y los 1000€, no más. Es cierto que en ocasiones pueden llegar a 3000€ o cantidades semejantes, pero no es lo habitual.

De hecho, este tipo de créditos tuvieron su origen en países subdesarrollados, donde los prestamistas ofrecían este tipo de créditos a personas con pocos recursos. Por lo tanto, las cuantías no podían ser muy elevadas.

Sin embargo, esas pequeñas cuantías podían marcar una auténtica diferencia en países en desarrollo, porque permitían iniciar pequeños negocios o invertir en salud o educación. Tanto es así que el desarrollo de los mini créditos le valió el Premio Nobel de la Paz a su creador.

Eso sí, este es su origen, pero los minicréditos que se ofrecen en los países occidentales no son exactamente iguales. Los mini créditos rápidos en países desarrollados, aunque están pensados para la misma tipología de persona (gente con bajos recursos), tienen pequeñas diferencias.

Por ejemplo, los intereses suelen ser mayores que en los mini créditos originales para los países africanos, porque los objetivos son distintos: En aquellos mini créditos el objetivo era casi humanitario, mientras que en los países occidentales no deja de ser un modelo de negocio.

Sin embargo, el hecho de que los intereses sean un tanto mayores que en los créditos tradicionales no significa que no sean una buena oportunidad. Vamos a hablar de ello a lo largo de los siguientes apartados, y seguro que acabas compartiendo nuestra opinión.

¿Para quién están pensados los mini créditos rápidos?

Aquí entramos en el meollo del asunto. ¿Para quién están pensados los mini créditos rápidos? Porque, evidentemente, si estuvieran pensados para las mismas personas que un crédito normal, no sería necesario que existiesen. Así que… ¿Para quién son?

La respuesta es sencilla: Para todo aquel que se encuentre en un problema de liquidez puntual y urgente, y de una cuantía no demasiado elevada. A diferencia de otros créditos, un mini crédito rápido busca solucionar un problema acuciante.

Por ejemplo, supongamos que se te ha estropeado la nevera y no tenías nada de dinero ahorrado. Evidentemente, es un problema que tienes que solucionar. ¡No puedes estar sin nevera!

Es razonable acudir a un mini crédito rápido, comprar la nueva nevera, y en los próximos meses vayas destinando una parte de tu sueldo a pagar ese mini crédito. Estás solucionando un problema de liquidez a cambio de pequeños pagos en los próximos meses. Eso está bien.

Otra opción es usar estos créditos no para el consumo, sino para invertir. Por ejemplo, supongamos que te has quedado en paro, pero tienes una pequeña cartera de clientes a los que podrías hacerles algunos apaños en el hogar (fontanería, pintura, jardinería…).

¿El problema? Que no dispones de las herramientas. Es decir, lo único que te separa de tener unos ingresos constantes es el hecho de no tener las herramientas, pero, si las tuvieras, podrías tener un ingreso razonablemente bueno sin mayores dificultades.

En ese caso, acudir a un minicrédito rápido puede ser una buena idea, porque, con él, puedes comprar esas herramientas, e ir pagando poco a poco el crédito con lo que vayas generando con ese nuevo trabajo.

Ejemplos como estos dos hay mil más, y en todos ellos es una buena idea contratar un mini crédito, porque en todos esos casos vas a acabar devolviendo el crédito al cabo de poco tiempo. Es decir, que no te pillarás los dedos, que es el riesgo de cualquier crédito.

Por supuesto, además de todo lo anterior, será importante que tengas en cuenta lo mismo que se tiene que tener en cuenta en cualquier otro crédito: Si estás en una mala situación financiera, no deberías contratarlo. De eso te hablamos un poco más en el siguiente subapartado.

¿Deberías pedir un mini crédito rápido para pagar otras deudas?

Ahora, hablemos de cuándo no deberías pedir un minicrédito rápido (o cualquier otro tipo de crédito, en realidad). Y aquí, principalmente, tenemos que hablar del problema de contratar un crédito para pagar deudas.

Evidentemente, esto es una mala práctica, porque, básicamente, es como si estuvieras en un pozo y empezases a excavar, hundiéndote más. La deuda no es mala siempre que sea manejable, pero puede convertirse en un auténtico peligro cuando deja de ser manejable.

Es por ello que, si tienes deudas, antes de contratar otro minicrédito, deberías saldarlas.

Además, hay otra segunda situación en la que no deberías contratar un mini crédito, y es cuando no vayas a poder devolverlo. Esto, que puede parecer una obviedad, siempre conviene recalcarlo, porque a veces la gente, buscando solucionar problemas a corto plazo, se acaba metiendo en problemas mayores a largo plazo.

Por lo tanto, estos dos puntos son los que deberías tener en cuenta a la hora de contratar un mini crédito rápido. Si no estás en ninguno de esos dos casos, podrías contratar tu minicrédito sin mayores dificultades.

¿Cuáles suelen ser las características de los mini créditos urgentes?

Ahora que hemos visto para quién están pensados los mini créditos urgentes, podemos pasar a hablar de qué características suelen tener. Son las siguientes (habitualmente):

  1. Facilidad en la contratación: Este es un punto muy relevante al hablar de los mini créditos rápidos. Este tipo de créditos son muy fáciles de contratar y, en general, se pueden obtener totalmente online. Solo necesitas diez minutos de tu tiempo y rellenar un par de formularios online, y tendrás tu dinero.
  2. Sin papeleos: Otro punto fundamental. No se necesitan papeleos como en los créditos tradicionales. Simplemente tendrás tu contrato online, utilizas una firma digital, y listo. Como mucho, te pedirán que envíes la foto de algún recibo o de tu DNI. ¡Nada más!
  3. Mayores intereses: Otra característica frecuente en este tipo de créditos es que los intereses tienden a ser algo elevados. Esto, si te paras a pensarlo, es muy lógico: Estamos hablando de créditos con elevado riesgo de impago, porque no requieren avales, ni mucha documentación, etc. Es por ello que los bancos se curan en salud y cobran unos intereses más elevados de lo habitual.
  4. Pocos plazos: Otra característica habitual en los mini créditos rápidos es que la cantidad de mensualidades para devolver el crédito son pocas. Mientras un crédito habitual puede ser devuelto en varios años, un mini crédito no suele sobrepasar el año.
  5. Cantidades no muy grandes: Como ya dijimos anteriormente, este tipo de créditos no están pensados para grandes cantidades de dinero, sino para cuantías más bien modestas. Por ello, si necesitas varios miles de euros, esta no es tu mejor opción (y, aunque encontrases un mini crédito rápido por una cuantía como esa, no sería tu mejor opción, porque tienes otras opciones con condiciones más atractivas).
  6. Rapidez en la obtención: Por último, como el propio nombre indica, los mini créditos rápidos son créditos que se pueden obtener en un tiempo récord. De esta forma, si tienes una necesidad acuciante, al cabo de dos días como máximo (el tiempo que tarda en hacerse la transferencia), tendrás tu dinero. La aprobación o no del mini crédito suele ser instantánea.

¿Qué requerimientos tienen los mini créditos rápidos?

Una vez vistas las características que tienen estos mini créditos rápidos, echemos un vistazo a los requerimientos. Ten en cuenta que éstos pueden variar ligeramente dependiendo de la entidad a la que acudas. Esto solo es una aproximación y unas líneas generales que suelen cumplirse:

  1. Ser mayor de edad: En primer lugar, estos mini créditos exigen que la persona que los toma sea mayor de edad. En algunos casos, a fin de evitar posibles impagos, se aumenta la edad mínima hasta los 21 años (aunque esto no es del todo habitual).
  2. Tener un móvil a tu nombre: Por otro lado, también es muy frecuente que las entidades exijan que el tomador del préstamo disponga de un móvil a su nombre. Esto es para poder tener una comunicación más fluida y poder contactarte en el caso de que haya algún problema a la hora de devolver el crédito.
  3. Disponer de cuenta bancaria: Por supuesto, deberás tener una cuenta bancaria a la que enviarán el dinero cuando se haya completado el proceso y te hayan aprobado como candidato a obtener el crédito.
  4. Residir en España: Otro punto importante es residir en España. Los mini créditos no se pueden pedir si estás residiendo en otro país (en este caso, deberías buscar una entidad financiera que ofrezca mini créditos en tu país). Eso sí, tan solo es necesario residir en España, no es necesario ser español. Los inmigrantes también pueden acudir a este tipo de servicios financieros.
  5. Demostrar ingresos mínimos: Aunque los mini créditos rápidos están pensados para todo tipo de personas y no siempre es necesario disponer de un ingreso mínimo, sí que es algo que se ve con cierta frecuencia. Además, es algo que te facilitará mucho el acceso al crédito. Si puedes demostrar unos ingresos mínimos (sea a través de una nómina, una pensión, rentas o cualquier otra cosa), será más fácil que te den el mini crédito rápido.
  6. Particularidades según entidad: Por último, hay algunos requerimientos que cada entidad puede poner y que, aunque no son habituales, sí los verás ocasionalmente. Por ejemplo, no estar en ASNEF o disponer de un aval. Como decimos, no es algo que todas las entidades exijan, pero algunas sí lo hacen.

¿Cuál es el proceso de obtención de un mini crédito rápido online?

Y, por último, echemos un vistazo al proceso de obtención de estos mini créditos rápidos online. Como podrás comprobar, es un proceso que no lleva ninguna dificultad y que permite obtener el dinero en tiempo récord:

  1. Acudir a la web de la entidad: Lo primero que tendrás que hacer es acudir a la web de la entidad financiera con la que quieras contratar el mini crédito rápido, puesto que la mayoría de las veces estos procesos se llevan a cabo 100% online.
  2. Indicar cuantía y plazos: Estas webs suelen tener un pequeño simulador donde podrás indicar qué cantidad necesitas y en qué plazos quieres devolverlo.
  3. Comprobar las condiciones: Cuando hayas completado los pasos del simulador, se te mostrarán las condiciones que tendrías en el crédito en caso de que se te concediera. Aquí podrás ver las mensualidades, cuántas serán, el tipo de interés, etc. En caso de estar conforme, deberás ir al siguiente paso.
  4. Rellenar el formulario: Una vez estás de acuerdo con las condiciones, solo tienes que rellenar el formulario para solicitar oficialmente el crédito (lo anterior tan solo era una simulación para ver qué condiciones tendrás).
  5. Aprobación: Una vez hayas enviado el formulario, el sistema analizará si te conceden o no el crédito. En ocasiones esto es totalmente automático y te responden instantáneamente. En otras ocasiones, puede requerir una evaluación manual, y en ese caso puede tardar un día, más o menos.
  6. Recepción del dinero: Por último, si tu solicitud ha sido aprobada, recibirás el dinero. Esto puede tardar un par de días, que es el tiempo que tarda una transferencia bancaria.

Como puedes ver, contratar un mini crédito rápido es una buena idea, pero solo si tienes en cuenta todo lo que hemos mencionado en esta guía. De lo contrario, puedes encontrarte con problemas (ya sea porque te engañan o porque te habrás metido en una deuda que no puedes devolver).